La construcción de un nuevo submarino de ataque chino de propulsión nuclear, equipado con misiles hipersónicos, podría representar un desafío estratégico para el despliegue del sistema de misiles Typhon de Estados Unidos en Filipinas.
Según un informe del South China Morning Post (SCMP), que cita una publicación militar semioficial china, este submarino, actualmente en desarrollo en un astillero de Wuhan, forma parte de la estrategia más amplia de Pekín para contrarrestar la expansión de la influencia militar estadounidense en la región.
Aunque el Ejército Popular de Liberación (EPL) no ha confirmado oficialmente la existencia de este submarino, la revista Naval & Merchant Ships, afiliada a la Corporación Estatal de Construcción Naval de China (CSSC), ha proporcionado varios detalles sobre su diseño y su papel potencial.
La publicación sugiere que el proyecto tiene como objetivo fortalecer las capacidades de disuasión de China dentro de la «primera cadena de islas», una zona estratégica que se extiende desde Japón hasta Filipinas.
Este avance se produce tras el despliegue de lanzamisiles estadounidenses Typhon en la isla de Luzón (Filipinas) durante un ejercicio militar conjunto en abril de 2024. Estos lanzamisiles son capaces de disparar misiles de largo alcance aptos para alcanzar objetivos en China, Rusia y Corea del Norte, alterando el equilibrio militar regional.
China se ha opuesto firmemente a su presencia, describiéndolos como armas ofensivas y estratégicas que suponen una amenaza para la seguridad. Estados Unidos, sin embargo, sostiene que estos sistemas están destinados a disuadir amenazas potenciales y salvaguardar a sus aliados.
El submarino chino en construcción está diseñado para estar equipado con misiles hipersónicos avanzados, lo que le permitirá realizar ataques de precisión a largas distancias y penetrar las defensas enemigas. Según la publicación, también podría tener la capacidad de desplegar ojivas nucleares, lo que mejoraría la capacidad de China para contrarrestar los activos militares estadounidenses en el Pacífico occidental.
Si entra en funcionamiento, este buque podría desempeñar un papel clave en la doctrina naval en evolución de China, que enfatiza el sigilo, la disuasión y la guerra asimétrica.
El submarino fue identificado por primera vez a mediados de 2024 a través de imágenes satelitales capturadas en un astillero en Wuhan, provincia de Hubei.
Los analistas sugieren que podría pertenecer a la clase Zhou (Tipo 041), que ganó atención después de un incidente en mayo o junio de 2024, cuando la primera unidad supuestamente se hundió durante su fase de acondicionamiento en Wuchang Shipbuilding a lo largo del río Yangtze. Según evaluaciones militares estadounidenses, el Tipo 041 está equipado con un sistema de propulsión híbrido que combina la energía diésel-eléctrica convencional con un pequeño reactor nuclear.
Esta configuración podría proporcionar una mayor resistencia operativa y una mayor flexibilidad estratégica.
Una de las características tecnológicas más destacables del submarino es su sistema de lanzamiento vertical (VLS), que le permite disparar tanto misiles de crucero como misiles balísticos antibuque. A diferencia de los submarinos tradicionales que dependen de tubos lanzatorpedos para el lanzamiento de misiles, esta capacidad mejora la potencia de fuego, permite un despliegue más rápido de los misiles y proporciona una mayor versatilidad táctica.
El buque también incorpora una aleta de cola en forma de X, un diseño destinado a mejorar la maniobrabilidad y la seguridad operativa, especialmente en entornos de aguas profundas.
Otra característica fundamental de este submarino es su sistema de propulsión independiente del aire (AIP), que reduce la necesidad de salir a la superficie para acceder al oxígeno. Esta tecnología permitiría que el buque permaneciera sumergido durante períodos prolongados, lo que dificultaría su detección y seguimiento.
En el Mar de China Meridional, donde China ha estado ampliando su presencia militar, esta capacidad podría proporcionar una importante ventaja estratégica. La geografía submarina de la región, que incluye arrecifes, bancos de arena, fosas profundas e islas, presenta tanto oportunidades como desafíos para las operaciones furtivas.
Los expertos sugieren que este submarino, capaz de operar de forma independiente o en pequeñas formaciones, podría complicar las operaciones de los adversarios al obligarlos a dispersarse en respuesta a una amenaza submarina impredecible. Esto se alinea con la estrategia de disuasión asimétrica de China, que busca contrarrestar a oponentes tecnológicamente superiores mediante medios innovadores en lugar de la confrontación directa.
Según se informa, el buque estará armado con el misil hipersónico YJ-21, que ya se encuentra desplegado en los submarinos de ataque nuclear Tipo 093 y los cruceros Tipo 055 de China. Con un alcance estimado de entre 1.500 y 2.000 kilómetros y una velocidad de hasta Mach 10, este misil mejoraría significativamente las capacidades de ataque de la Armada china contra objetivos navales y terrestres.
Esto sugiere que China está trabajando activamente en la integración de tecnología hipersónica en sus fuerzas submarinas, lo que podría reconfigurar el equilibrio de poder en el Pacífico occidental.
El desarrollo de este submarino coincide con la creciente oposición de Pekín a los despliegues militares estadounidenses en la región. China ha criticado duramente el despliegue de sistemas de misiles Typhon en Filipinas, pidiendo su retirada y argumentando que desestabilizan la seguridad regional. Mientras tanto, Estados Unidos sigue ampliando su red global de defensa antimisiles y está considerando desplegar más misiles Typhon en Japón, Alemania y Dinamarca como parte de una estrategia más amplia destinada a limitar los movimientos navales chinos.
Aunque el EPL aún no ha reconocido oficialmente la existencia de este submarino, las descripciones detalladas proporcionadas por una publicación militar china semioficial indican que se encuentra en fase de desarrollo.
Timothée
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